Para quien organiza
El padrón se llena solo. Tú autorizas.
Das de alta el evento, repartes una liga por tipo de personal y cada quien se registra desde su teléfono. Lo único que llega a tu pantalla es la lista de quién falta por revisar.
- Todo en líneaNadie hace fila para acreditarse
- Se lee con el celularNada que instalar en tu recinto
- Permisos por puerta y horaCada quien entra por lo suyo
- Tablero en vivoMientras el evento corre
Quién queda a cargo de qué
Tú no capturas a nadie: repartes permiso
El miedo que nadie dice en voz alta no es la puerta: es acabar con más trabajo del que ya se tiene. Por eso lo primero que hay que enseñar de este sistema no es una pantalla, es el reparto: cinco niveles de cuenta, y en cuatro de ellos el trabajo lo hace alguien que no eres tú.
Sostiene
Administración de la plataforma
Quien opera el servicio de acreditaciones
Abre las cuentas, da de alta sedes y organizadores y mantiene el servicio. No entra en tu padrón.
Prepara
Administración de la sede
El responsable de una plaza o recinto
Si tu evento cae en un recinto de la red, sus puertas, sus perímetros y sus horarios ya están descritos. Si no —una carpa, un parque—, los describes tú una sola vez.
Empresa organizadora
La empresa que renta el recinto y monta sus fechas
Autoriza
Aquí estás tú
Administración del evento
Quien arma el padrón de un evento concreto
Es tu renglón. Repartes ligas, pones cupos, dices sí o no y emites las sesiones de lectura de la puerta.
Captura
Proveedor
La empresa contratada que trae a su propia gente
Cada empresa da de alta a su propia gente contra el cupo que le asignaste, y ve su avance y nada más.
Se registra
Acreditado
La persona que se registró para trabajar en el evento
La persona escribe sus datos, se toma la foto y firma su consentimiento desde su teléfono.
Cada nivel ve lo suyo y nada más: tu banquetero no ve el padrón del evento ni al personal de la empresa de seguridad, y la sede no ve los eventos de otra sede. El desglose completo, permiso por permiso, está en qué resuelve, y el recorrido de alta a puerta, en cómo funciona.
Tu fila, con tus propios números
La fila no se argumenta: se multiplica
Cualquiera puede prometerte que la puerta va a ir más rápida. Aquí no hay promesa: pon cuánta gente acreditas y cuántas puertas abres, corrige los dos supuestos que te parezcan mal y mira la operación completa, renglón por renglón. Si la cuenta no te cuadra, cámbiala —el número que salga es tuyo, y por eso lo puedes defender frente a tu dirección—.
Estimación con tus propios números
Cuánto dura tu fila, y de dónde sale esa cifra
No hay porcentajes en esta calculadora. Hay una multiplicación y una resta, con los cuatro números a la vista para que puedas discutir cualquiera de ellos.
Staff, proveedores, prensa e invitados que tienen que entrar.
Sólo los accesos por donde entra tu gente, no los del público.
Los dos supuestos · cámbialos
Estos dos números no salen de tu operación: son los que nosotros ponemos de arranque. Si en tu puerta tardan otra cosa, escríbela y la cuenta se rehace.
La operación
- 600 personas ÷ 3 puertas200 por puerta
- 200 × 45 s (lista en papel)9,000 s
- 200 × 8 s (escaneo)1,600 s
- 9,000 s − 1,600 s7,400 s
Con lista en papel
2 h 30 min
Es lo que tarda una puerta en pasar a su gente.
Con escaneo de código
27 min
La misma puerta, con la misma gente.
Diferencia por puerta: 2 h 3 min. Multiplicada por tus 3 puertas, son 6 h 10 min de espera que dejan de existir en tu montaje.
Esto es una estimación aritmética, no una medición. Supone que la gente llega repartida entre tus puertas y que nadie se detiene por un caso especial. Tu operación real tendrá picos; los dos escenarios los tendrán por igual, y por eso la comparación sirve aunque el número absoluto se mueva.
Todo en línea
El trámite deja de tener lugar y horario
La acreditación digital no es «lo mismo pero en la computadora». Es que el trámite deja de ocurrir en un lugar y a una hora: la persona se registra el martes a las once de la noche desde su casa, y tú autorizas el miércoles desde el teléfono mientras vas a otra junta.
Sin cita, sin fotógrafo contratado y sin una fila esperando turno para la foto. Lo que era un operativo de la semana previa se vuelve una bandeja de solicitudes que se atiende en ratos muertos.
- 01
Una liga por tipo de personal
6 tipos listos de fábrica —producción, alimentos, seguridad, limpieza, prensa e invitados—, cada uno pidiendo sólo lo que ese perfil necesita.
- 02
Se manda por donde ya te comunicas
La liga se copia y se pega en el grupo de WhatsApp del staff o en el correo del proveedor. No hay aplicación que instalar ni cuenta que crear.
- 03
Se llena desde el teléfono
La cámara del celular lee la identificación y toma la fotografía. Quien se registra no necesita computadora ni escáner.
- 04
Tú sólo autorizas
El padrón se llena solo y tú revisas. Puedes autorizar de uno en uno o por lotes, y ver quién quedó a medias.
- 05
El acreditado corrige lo suyo
Si escribió mal su apellido, lo corrige él desde su propia liga. Ese ida y vuelta ya no pasa por tu equipo.
- 06
El consentimiento se firma ahí mismo
El aviso de privacidad se acepta dentro del registro y queda asentado con su fecha. Deja de ser un papel que alguien tiene que juntar después.
Control de acceso por puerta y horario
Una credencial válida no abre todo
El mismo código que deja entrar a un técnico por la puerta de carga a las cinco de la mañana no le sirve para el backstage a las nueve de la noche. El permiso no es de la persona: es de la persona, en esa puerta y en ese rango de horas. Así se ve un reparto típico de festival.
| Tipo de acreditación | Por dónde entra | En qué horario |
|---|---|---|
| Producción y montaje | Puerta de carga | 05:00 – 23:00 |
| Alimentos y bebidas | Acceso de servicio | 14:00 – 02:00 |
| Seguridad | Todas las puertas | 12:00 – 04:00 |
| Limpieza y servicios | Acceso de servicio | 04:00 – 09:00 y 23:00 – 04:00 |
| Prensa | Puerta de prensa | 17:00 – 23:00 |
| Invitados y VIP | Acceso principal | 19:00 – 22:00 |
Escenario de ejemplo. Las puertas, las zonas y los horarios los defines tú al configurar tu evento; el catálogo de tipos es el que ya usan las ligas de registro de este demo.
Fuera de puerta y fuera de hora
Si alguien llega a un acceso que no le toca, o antes de que abra su turno, el lector lo detiene y dice por qué. Deja de ser un pleito entre tu guardia y el que quiere pasar.
Se apaga desde el panel
Revocas una credencial y la siguiente lectura ya no la deja pasar, con la gente adentro y sin recoger nada de ningún bolsillo.
El veto viaja
Quien queda en lista negra deja de pasar en las sedes que tú decidas, sin depender de que el jefe de puerta recuerde una cara de hace tres meses.
Lectoras móviles
Tu puerta es un celular, no una obra
No hay torniquete que montar ni terminal que rentar. Tu jefe de acceso abre la pantalla de puerta en su propio teléfono, escanea el código y resuelve. Una puerta nueva se abre con otro teléfono, y se cierra cerrándolo.
El guardia no tiene cuenta ni contraseña: recibe una sesión de lectura emitida para una puerta, con su día y su rango de horas. Se le da y se le quita como una llave, que es exactamente lo que hace falta cuando rotas cuarenta guardias en un festival.
Sobre el equipo que ya tienen
Corre en el navegador del teléfono. Si prefieres una PDA industrial o ya tienes lectores biométricos instalados, también se integran.
Sigue leyendo sin señal
Un sótano de carga o un tendido saturado no detienen la operación: el lector valida contra el padrón local y sincroniza al recuperar cobertura.
Primero la cara, después el veredicto
La pantalla muestra el retrato registrado antes de decir si pasa. El guardia compara y confirma; así el código no sirve prestado.
Tableros de control en vivo
Los datos sirven esta noche, no el lunes
Un reporte que llega el lunes describe algo que ya no se puede cambiar. El tablero se actualiza conforme se lee cada código, y por eso las decisiones que habilita son las que todavía alcanzan a corregir la noche.
Aforo por zona, ahora
Cuánta gente hay en backstage, en cocina o en el patio de maniobras en este momento.
Rechazos conforme ocurren
Tres intentos con la misma credencial revocada en la misma puerta es una conversación que tienes esta noche, no el lunes.
Quién falta por llegar
El personal autorizado que todavía no cruza ninguna puerta, por empresa y por tipo. Sabes a quién marcarle antes de que te haga falta.
Avance de cada proveedor
Antes del evento: cuántos van, cuántos faltan y quién quedó a medias en su registro.
Y del segundo evento en adelante
Tu segundo evento cuesta menos trabajo que el primero
Es la única ventaja de este sistema que no se puede enseñar en una demostración de una hora: hay que verla a lo largo del tiempo. Vale la pena entenderla antes de contratar, porque es la que decide cómo se ve esto en tu tercer evento.
La ventaja que crece sola
Quien se acredita una vez, ya está
El expediente no es de tu evento ni de tu sede: es de la persona. El mesero que trabajó un concierto en otra plaza llega a tu montaje ya enrolado, y lo único que hace es confirmar para quién viene esta vez. Cada evento nuevo que entra a la red hace que registrarse sea más rápido en todos los que vengan después — incluido el tuyo.
Una misma persona, tres momentos
Captura sus seis datos. Le toma unos minutos y es la única vez.
- Nombre completo, como en su identificaciónLo captura él mismo, desde su teléfono.
- CURPLo captura él mismo, desde su teléfono.
- Identificación oficial leída por OCRLo captura él mismo, desde su teléfono.
- Huella dactilarLo captura él mismo, desde su teléfono.
- Fotografía en vivoLo captura él mismo, desde su teléfono.
- Empresa que lo contrata y tipo de acreditaciónLo captura él mismo, desde su teléfono.
Datos que captura desde cero
6
Los seis del enrolamiento completo, una sola vez en su vida dentro de la red.
Y lo que queda en el expediente no son sólo sus datos: también su historial. Si alguien tuvo un incidente en otro evento, aparece cuando lo proponen para el tuyo.
El mismo expediente en toda la red
- Plaza México
- Plaza Nuevo Progreso
- Monumental de Aguascalientes
- Monumental Lorenzo Garza
- Plaza Alberto Balderas
- Plaza La Luz
- Plaza Revolución
- Centenaria Plaza San Marcos
- y el evento que des de alta tú
Las sedes de arriba son las de esta demostración. Tu evento no tiene que estar en un recinto de la lista: la red la forman los eventos, no los edificios.
Ya tienes proveedor
No hace falta apostar el evento entero
Lo caro de cambiar de sistema nunca es el sistema: es el riesgo de que falle en la puerta a la que ya te comprometiste. Así que no se cambia todo. Se cambia una puerta, con el papel encima de la mesa, y se decide con la bitácora en la mano.
- Paso 1
Una puerta y un solo tipo de acreditación
Elige el acceso que más te duele —casi siempre la puerta de carga durante el montaje— y acredita por ahí nada más a producción. El resto de tu evento sigue operando exactamente como está hoy.
- Paso 2
La lista en papel se queda de respaldo
Impresa y sobre la mesa, como siempre. Si algo no cierra, tu jefe de puerta la usa y no se detiene nadie. Nadie te está pidiendo quemar las naves el primer día.
- Paso 3
La bitácora decide, no nosotros
Al terminar tienes dos cosas que antes no tenías: cuánto tardó cada lectura y cuántos intentos no pasaron, con su motivo. Con eso decides si va la segunda puerta, y ya no lo decides con una promesa de vendedor.
Empieza por tu próximo evento
Das de alta el evento, eliges qué tipos de acreditación vas a repartir y el sistema te devuelve una liga por tipo, lista para mandar. De ahí en adelante el padrón se llena solo y a ti te queda autorizar.
Sin precios en esta página a propósito: el alcance de un privado de doscientas personas y el de un festival con doce proveedores y ocho puertas no se parecen en nada. Dinos el tuyo en hola@dubalu.com y sale una cotización medida, no supuesta.